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Loading a Heavy Motorcycle Alone: What Actually Goes Wrong

Cargar una moto pesada tú solo: qué sale mal de verdad

Una moto de campo de 150 kg que se te escapa en una rampa es una espinilla morada y una maneta doblada. Una Road King de 380 kg que se te escapa es una visita al hospital y una factura de reparación de cinco cifras.

Las motos pesadas no fallan solo más fuerte: fallan de otra manera. Estas son las seis cosas que salen mal de verdad, más o menos en el orden en que ocurren.

1. La rampa se escapa

Esta es la que manda gente al hospital. En cuanto el peso de la moto pasa a la rampa, el borde inferior sale empujado hacia atrás. Sobre grava, asfalto mojado o el suelo pintado de un garaje, resbala. La parte alta de la rampa se sale del portón trasero. La moto y la rampa se van al suelo juntas, y tú estás debajo.

Prevención: amarra la rampa a los puntos de anclaje del vehículo. Siempre, aunque sea «solo un momento». Las correas de seguridad para rampa cuestan menos que un depósito de gasolina. La mayoría de rampas las traen y casi nadie las monta.

2. La moto se queda a mitad de subida

La subes montado o empujando, el ángulo es más pronunciado de lo que calculaste y la inercia se acaba al 70% del recorrido. Ahora estás sujetando una moto pesada, en pendiente, sobre una plancha estrecha, con los pies sobre una rampa sin agarre.

De aquí no sale nada bueno. Una moto pesada no se baja de una rampa marcha atrás con control.

Prevención: longitud de rampa. La regla es 2,5 veces la altura de la caja como mínimo: para una caja de 95 cm, eso es una rampa de 2,4 m, no la de 1,8 m que venía con el pick-up. Las rampas largas parecen absurdas hasta la primera vez que una te salva.

3. El cambio de ángulo arriba

El fallo más infravalorado. Cuando la rueda delantera corona el portón trasero, la moto pasa de una pendiente de 25° a la horizontal en unos 30 cm. La rueda trasera todavía está subiendo. Durante un instante la moto se equilibra sobre una única huella de contacto, y su centro de gravedad se desplaza.

En una moto ligera eso lo absorbes con los brazos. En una bagger de 300 kg con el centro de masas alto y muy atrasado, no: la moto decide sola hacia dónde se va.

Prevención: un puente o una placa de transición que suavice el paso, o un sistema de carga en el que la moto va sujeta mecánicamente a la rampa y nunca queda libre para bascular.

4. El portón trasero

Los portones traseros están calculados para una carga estática y repartida. Una motocicleta que lo cruza mete casi toda su masa por una huella de neumático del tamaño de la palma de tu mano, y lo hace de forma dinámica, con el rebote de la suspensión detrás.

Muchos portones están homologados muy por debajo de lo que los moteros suponen. Algunos, por debajo del peso de la moto sola. Los portones sujetos por cables son el punto débil habitual.

Prevención: busca la cifra en el manual del vehículo antes de la primera carga. Si va justa, monta una barra de apoyo para el portón o usa una placa puente que lleve la carga al borde de la caja y al bastidor en lugar de al portón.

5. La moto se mueve durante el trayecto

Ya está dentro. La has amarrado. Dos horas después frenas fuerte por un camión y la moto avanza 15 cm: contra la pared de la cabina, o contra la carcasa de tu cubierta enrollable.

Las correas de trinquete se estiran bajo carga de choque. La cincha de nailon es elástica; eso es lo que permite tensarla con seguridad, y también por eso un cruce de correas tirando hacia atrás no impide que la moto avance en una frenada de emergencia.

Prevención: amarra en compresión: correas que tiren de la moto hacia delante y hacia abajo, sobre su propia suspensión, con la horquilla parcialmente hundida. Un tope mecánico delante (una barra de tope o un apoyo contra el mamparo) es mejor que cualquier correa, porque el acero no se estira.

6. Tu espalda

Nada dramático, ningún incidente concreto, y con diferencia la lesión más habitual. La carga acumulada de empujar más de 100 kg de fuerza sostenida cuesta arriba, una y otra vez, con la columna flexionada, es exactamente el patrón que provoca lesiones de disco.

Los moteros de cincuenta y tantos que llevan treinta años cargando su propia moto son los que más veces nos cuentan que, sencillamente, dejaron de llevarla a ningún sitio.

Prevención: deja de ser tú el mecanismo de elevación. Sea un remolque, un cabrestante, una segunda persona o un sistema motorizado, la respuesta es la misma: la fuerza tiene que venir de algún sitio que no sea tu zona lumbar.

El patrón

Vuelve a mirar la lista. Cinco de los seis fallos ocurren porque una persona está aportando fuerza y equilibrio a la vez. El ser humano es malo haciendo las dos cosas al mismo tiempo, y peor cuanto más pesa el objeto.

Toda solución real —remolque, plataforma elevadora, sistema de autocarga— funciona separando esas dos tareas. Ese es todo el principio. Lo demás es técnica, y la técnica se agota en algún punto alrededor de los 250 kg.

La Alien Ramp admite motos de hasta 300 kg. Por encima de eso, mira sistemas de servicio pesado como la serie AUN de Neo-Dyne, homologada hasta 550 kg. Y si tu moto pasa de 300 kg, por favor, no intentes forzar un sistema de 300 kg.